El pueble de BiarMantiene una gran cantidad de tradiciones festivo culturales y cuenta con un conjunto medieval urbano excelentemente conservado. Situado en las últimas estribacions de la Sierra Mariola, dispone de un entorno natural que invita al paseo por unas sendas y caminos llenos de fuentes y manantials. Destaca su arabesco casco urbano y la riqueza escultórica de la fachada y capilla de la iglesia de la Virgen María de la Asunción.
Visitar Biar es hacer un tranquilo paseo por su historia, ya que este municipio atesora uno de los pocos ejemplos valencianos con un conjunto urbano medieval bien conservado. Restos de murallas con torres centinela, arcos que servían de acceso al recinto habitado, calles adoquinadas dónde brotan por caños de agua fresca y dulce, y que en definitiva forman un singular conjunto urbano almohade del siglo XII que se desenrolla de forma concéntrica alrededor del castillo, declarado Monumento de Interés Turístico.
La bella portada de la iglesia de la Asunción, de 1519, es una de las únicas muestras de estilo Plateresco que se puede ver en estas tierras. El mismo templo conserva en la Capilla de la Comunión una de las muestras más singulares de estilo Churrigueresco, que sirve de ejemplo en los libros de arte. Esta capilla es uno de los monumentos más visitados por su grandilocuencia y su recargada decoración barroca, que se contrapone a la sobriedad de la nave central de estilo gótico. El Santuario de la Virgen de Gràcia, del siglo XVIII es el lugar de culto de la patrona de Biar, la Mar de Déu de Gràcia. El camerino dónde se encuentra la imagen es exquisito en detalle y riqueza. Esta antigua ermita cuenta con una única nave con pequeñas capillas laterales, dónde resaltan las pechinas de tema bíblico. Es también digna de admirar la fachada neoclásica. Otros dos monumentos interesantes son el Acueducto Ojival, del siglo XV, utilizado para el traslado de aguas de riego y el Pozo de las Nieves, del XVIII, antigua nevera perfectamente conservada en la subida por la que se accede al Santuario, así como las ermitas de la conquista, construidas por las tropas del rey Jaume I durante los cinco meses que duró el acoso al castillo en la segunda mitad del siglo XIII.
Entre sus muros dónde paseó el legendario rey Jaume I se forjaron páginas importantes de nuestra historia por tratarse de la antigua frontera entre el Reino de Castilla y la Corona de Aragón. Biar conserva además uno de los conjuntos monumentales más importantes de la Comunidad Valenciana de los siglos XVI y XVII